El suelo de vidrio

Cuando estoy contigo me siento parada en la mitad de la nada. Todo está oscuro y veo el suelo, es de vidrio. A lo lejos veo una luz y quiero alcanzarla. La luz son tus labios, tus ojos, tus manos, tú. Sos pura luz y te quiero. Comienzo caminando, aumento la velocidad, entonces troto hacía ti. La emoción no me cabe en el cuerpo, entonces noto que el suelo comienza a quebrarse y paro, me lleno de miedo y me paralizo. La luz se aleja y no sé que hacer. No sé como avanzar sin quebrar el camino.

Estando juntos todo es frágil, y me rehusó a quebrarnos. La delicadeza de mis pasos se volvió un sentimiento rígido. Me tenso mientras un temor asqueroso me camina en todo el cuerpo. Una vez corrí en nuestro suelo de vidrio y lo quebré de maneras que nunca imaginé. Ahora pienso más de una vez mis movimientos, llego al punto de crear grietas en el suelo porque mucho me pesan los pensamientos. Ya ni siquiera es por avanzar.

Me brota agua del rostro y ya no se diferenciar, si es sudor o lágrimas. Sudor por mantenerme tan quieta y ansiosa, o lagrimas de no saber que hacer mezcladas con tristeza.

Veo la luz, me lleno de energía para avanzar un poco, pero se fragmenta el suelo. Son pedazos cada vez más profundos, el peso que me cargo es insoportable.

No sé avanzar, no sé quedarme quieta, no sé cómo llegar hasta ti sin quebrar el camino.

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Reactor Emocional

Parada en el centro de una ciudad llena de personas, explotó. Su reactor emocional exploto y nadie sabia con exactitud que hacer. Sus llamas en forma de lágrimas no paraban de brotar de su nada, sus risas se convirtieron en alaridos de dolor y su corazón se evaporo en el viento. Se lo llevo la brisa, lo arrastro por toda la ciudad y cada una de las personas que vivían ahí lo absorbió sin saber que tan dañino podría ser.

Todos hicieron su mayor esfuerzo por apagar las llamas, pero nadie conocía que compuesto apagaría estas. que habían nacido de la reactividad emocional. Cada vez se hacía más y más grande el humo de pensamientos, se esparcía por la ciudad y se colaba en los pulmones de los demás. Los llenaba de veneno, porque los sentimientos quemados y manipulados nunca dejan nada bueno.

Nada bueno iba a pasar si no lograban controlar la explosión. Pero las emociones son algo de lo que no se tiene conocimiento exacto al momento de su reacción. No se sabe que tanto puede llegar a dañar o a sanar. En este caso, los mato a todos. Todos los que trataron de ayudar murieron, como héroes valientes.

Tantos intentos fallidos llevaron a la conclusión que la ciudad era inhabitable, las emociones eran tan intensas que arrasaron con todo a su paso. Todos se fueron y ella, se quedo ahí. Sola, tóxica y con miedo.

 

pequeño cuento, a la carrera, inspirado en Chernóbil. 

Mi proceso hacia la Inteligencia Emocional: Un Ensayo a la Vez

Hola, Mi nombre es Adriana y me gusta escribir. Este verbo es uno de mis favoritos y es en el que se basa todo este blog. Escribir siempre me ha parecido una manera de liberarse. Actualmente estudio diseño estratégico y este ciclo curso una materia llamada inteligencia emocional. Me parece, más que interesante, vital en la vida diaria de cualquier persona por lo que he decido publicar todos mis ensayos para esta materia. En estos no solo explico lo que entiendo, tambien me abro a experiencias propias. 

Tengo miedo pero a la vez creo que en algún punto le ayudarán a alguien a comprender que no está tan loco como pensaba.

Mi primera clase de Inteligencia Emocional la puedo definir, en una palabra: introspección.

Siempre he sido una persona que ha sido tildada por “emocional” o “intensa”, siempre me he exaltado, llorado o reído de más. Mi vida diaria es un circo donde me la paso domando a mis animales internos o, como normalmente les dicen, “emociones”. Esto me ha ocasionado muchos problemas tanto con mi familia como mis amigos. Al lastimarme tome la decisión de encerrarlos donde no le pudieran hacer daño a nadie más que a mí. Me salió el tiro por la culata y aprendí que uno no puede pasar la vida enjaulando lo que es, es mejor afrontarlo y domarlo. Poco a poco he llegado a entender a mis emociones, claro que sigo aprendiendo, y ahora aprendí más de lo que esperaba.

Me di cuenta de que mi animal más salvaje se llama egocentrismo, y que ese aruña duro. Ya estaba consciente de la hostilidad del animal, sin embargo, no sabía de donde había salido o si solo existía en mi circo. Hoy comprendí que todos tenemos este animal. Algunos le cortan las uñas, otros lo enjaulan y su servidora le intenta adiestrar para que no aruñe a cualquiera que intente tocarlo.  Pero a veces es muy difícil domesticar a un animal que ha crecido en lo salvaje de la jungla humana, ya que ha aprendido a sobrevivir por sus propios medios. Quiérase o no, su actitud de supervivencia ha evolucionado por el contacto con los diferentes egocentrismos. En mi caso, le tocó enfrentarse a un veterano, el de mi padre. Mi padre no es una persona egocéntrica, pero siempre tiene que ganar o tener la razón en un argumento. Lastimosamente soy su cría y por ende tengo la misma determinación que la de él cuando solo era un pequeño egocentrismo. Esta lucha constante me enseño que para poder ganar no tengo que sacar las garras, sino que ser más cautelosa y saber cuando atacar. No sé si es más letal un egocentrismo que sabe esperar y adobar a su presa, o uno que solo ataca cuando se le presenta la batalla. Me pregunto si esta es la manera correcta de adiestrarlo, o si este proceso debe amansar a mi ego. Confieso que me da miedo no poder controlarlo, por­que para mí, es una constante lucha y no quiero que sea así porque es una agotadora tarea.

A parte de darle nombre a mis animales, entendí que mi mente no juega al escondelero con mis recuerdos, sino que a “selfdeception”. Me pone feliz por fin ponerle nombre al jueguito, así se cuáles son las reglas.  Me cayó el veinte de inmediato al leer la definición, y pensé: “por esto es por lo que nunca recuerdo lo malo que hago o me cuesta tanto hacerlo”. Lo más chistoso fue que los que mejor se tienen que esconder, son mis fallas. Las verdades que no quiero que la gente vea, pero que las ven. En mi experiencia de disputas, alguien tiene la culpa, y siempre se intenta que averiguar quien es. No es fácil porque mi argumento son las fallas de la otra persona, pero nunca veo lo bueno y viceversa, así como yo nunca veo mis fallas y solo me veo lo bueno que hago. Después de un buen rato de darle vueltas al cerebro, las ves ahí escondidas, pero no decís nada hasta que te cansas que la otra persona te diga que ahí están.

Hay grados de mis sentimientos que no sabía que existían, y ahora entiendo porque a veces vomito cuando lloro mucho o cuando pienso demasiado las cosas. Pensé que era dramática al experimentar estos síntomas físicos. Las emociones también enferman y duelen. El dolor de pecho cuando estás muy triste es real o la energía que sientes cuando estás feliz. Los sentimientos se materializan a través de nosotros por ende hay que saber controlarlos para que no nos convirtamos en una masa emocional ándate que hecha rayos de risas, llamas y lágrimas. Cuando dicen que todo es mental creo que están en lo cierto, uno decide hasta donde dejar llevar sus emociones. Uno no controla a la vida y al destino, pero si las emociones que experimenta. Aunque cueste, hay que tratar.

En conclusión, comprendí que los sentimientos son una cosa muy salvaje que todos tenemos, cada uno se enfrenta con algo distinto. Todos tenemos nuestros relámpagos, demonios y puntos de quiebre. Lo importante aquí es conocernos, para conocer a los demás. Para crear una clase de empatía en la que yo valoro tus emociones, así como tú las mías para no entrar en conflictos emocionales. Para enseñarles a nuestros egos que no son perfectos, enseñarles que tienen defectos y virtudes que tienen que aceptar por igual. Porque el ego no va a desaparecer nunca del ser humano, solo se va a transformar. Me quiero transformar, quiero nivelar la velocidad y cantidad en la que siento. Convertirme en un ser estable e integral para poder coexistir en este mundo sin que sea un circo a diario.

La Última Carta

Pensé que me dolería escribirte por última vez, pero no es así. No me duele, solo me alivia. Esta es una carta para explicarte que, a pesar de que ya no te adoro con el calor de mil soles, aún te tengo un cierto afecto. Pasé tanto tiempo esperándote e idealizando la persona que eras que cuando te tuve me di cuenta de que no eras lo que esperaba. Creo que esto nos pasa a todos, construimos una persona que nos encanta y creemos que es lo mejor para nosotros luego le buscamos cuerpo y bam, el indicado. Eso me paso contigo, pasé meses pensándote y admirándote por lo que pensaba que eras y al final lo único que obtuve de ti fue un gran hoyo de decepción. Una decepción que me cause solita.
No te puedo culpar por no quererme, ni hacerte arder en fuego solamente porque no haces de mi sentimiento algo reciproco. Pero puedo culparme a mí por creer que era así. Puedo culparme de atascarme en el tiempo, un tiempo donde vos si eras esa persona. El tiempo avanza y las personas cambiamos, la manera que percibimos al mundo es alterada por nuestras experiencias. Estamos moldeándonos constantemente, y la pieza que éramos antes ya no casa. Ya somos dos piezas que tienen distintas ranuras y si intentáramos casar, nos quebraríamos. Creo que para poder casar tendríamos que moldearnos juntos en el tiempo para que en algún momento una sensación, una experiencia nos haga tener una ranura similar y conectar. Claro que esperar a que eso pase es cosa de quebrarnos y ver como moldearnos luego. Es un proceso doloroso al que no muchas personas se someten, incluyéndome. Las ranuras son cosas mágicas que pasan una vez en la vida y si uno no entiende no aprovecha.
Ya nada de esto importa porque somos otras personas, somos otra piel. Al final no crees en la magia, y así no puedes volar. Yo amo volar y no me voy a cortar las alas solo porque tú no las veas. No me voy a privar de conjurar hechizos ni de aprender nuevos, solo porque a ti te falten ganas. Quisiera mucho que lo sintieras, pero si no crees no puedes.
Lo que si podemos hacer es observarnos a la distancia y entender que, algún día casamos y eso nunca se nos va a olvidar. Nunca vamos a desaparecer del todo, seremos otros sin tener que ponernos un nosotros como título.

Preguntas de Distancia I

Me pregunto cómo será besarte

Me pregunto qué tan suave es tu lóbulo

que olor dejan tus abrazos

que películas proyectan tus ojos

que tan largos son los dedos de tus manos

que lunares escondidos tienes

cuánto tiempo me puedo perder en tu cabello hasta encontrar la salida por tus orejas

a qué saben tus dientes

qué tan cerca está tu corazón de tu pecho

quiero saber si tus brazos casan con los míos

como un rompecabezas

de puro universo

quiero saber si sos

 

Mis sueños contigo

Los sueños solo son las proyecciones de mis otras realidades. En mis últimos sueños siempre estás tú y ese momento. El momento que definió lo que somos y adonde estamos parados ahorita.

En mis sueños nos volvemos a ver y hablamos de lo que paso como las personas adultas que somos. En otros te vas de la manera más cruel, aún más de la que yo viví en esta realidad.

En otros sueños, sueño que te vas y luego despierto y estás, vuelvo a despertar sin ti.

Quisiera despertar en una realidad donde me dices que si al café en vez de silencio. En esa realidad podría decirte el porqué de mis acciones.

Una realidad donde no hay nadie más en medio de nosotros, donde por fin tenemos el valor de ser nosotros y volar lejos de estos cuerpos. Mi cuerpo, que por una extraña razón, se aleja del tuyo.

Tal vez en otra realidad podríamos dejar los miedos atrás y poder decir todo lo que tenemos guardado en nuestras bocas, en forma de besos y risas.

Mis ojos hablarían y dirían todo lo que veo en ti y sería más que solo lágrimas.

En otra realidad podría dejar de darte miedo y yo podría dejar de alejarte.

Podría volver mi hostilidad en lo que en verdad siento por vos, amor.

Pero nos tocó ser la falla, la parte de nosotros que no puede estar junta porque las demás realidades no podrían estarlo si nosotros estuviéramos juntos.

Llámame egoísta, pero sacrificaría todos los pedazos de mí que te disfrutan en mis sueños por disfrutarte en esta realidad.

 

este no es un episodio de Black Mirror, but i really wish it was.

ManOfMyWordS

Oh man of my word quiero confesarte que no duermo por estar pensando, pero en ti.

Debo confesar que te amo pero me rehuso a exteriorizarlo, de nuevo.

Man of my word me gustaría que fueras man of my actions, porque las palabras se las lleva el viento.

Las palabras de tus mensajes, las palabras de tu mirada que; implícitamente me dijiste.

Todo se lo llevo el viento, solo me dejo con el frío de un bloqueo infinito.

Querido man of my word te confieso que para mí sos: man of my life, man of my love.

Pero en realidad sos man of her, man of any one that’s not me.

Man of my tears and thoughts, por eso es que siempre te quiero hacer man of my desprecio y hostilidad pero termino llorando queriendo ser woman of a man of my word y termino desvaneciéndome en el viento, con tus palabras.

Man of my word, can words become actions someday?

Are actions enough?

Are you afraid of actions?

No lo sé man of my word, me gustaría escuchar tus palabras pero se las llevo el viento junto conmigo.

Man of my word, I’m a woman of my actions and i want to become one of your actions not one of your words.